jueves, 22 de abril de 2010


El turrón de Doña Pepa es un dulce tradicional peruano relacionado con la festividad del Señor de los milagros, formado por tres o más palos de harina distribuidos de manera similar al juego jenga , bañado con miel de chancaca o papelón y decorado con grageas y confites de varias formas y colores.

Se atribuyen tradicionalmente dos orígenes al tradicional postre limeño, que recuerda a la esclava Josefa Marmanillo, proveniente del cercano Valle de Cañete , reconocida como buena cocinera:

La primera historia y la más difundida en la historia oral, cuenta que hacia fines del siglo XVIII, Josefa Marmanillo comenzó a sufrir una parálisis en los brazos, enfermedad que posibilitó que fuera liberada de la esclavitud, pero al mismo tiempo -al impedirle trabajar- la dejaba sin posibilidad de sustento: en tales circunstancias escuchó rumores sobre los milagros que realizaba la imagen del Cristo de Pachacamilla , viajó hasta Lima, y tanta fue su fe y devoción que se recuperó de su enfermedad, y en agradecimiento creó el dulce dedicado al Cristo de Pachacamilla, actualmente llamadoSeñor de los Milagros . En la siguiente salida del Señor, Josefa levantó el turrón, ofreciéndoselo. Al regresar a Cañete, la esclava aseguraba que el Cristo la había mirado sonriendo mientras bendecía la ofrenda. También existe la versión que Josefa llevó una primera vez el turrón a la procesión y se lo ofreció al Cristo de Pachacamilla, curándose al retornar a Cañete. En cualquier forma, en los años posteriores siempre regresó a Lima para ofrecer su turrón en las procesiones del Cristo morado a los fieles, tradición que continuaron su hija, su nieta, y las generaciones posteriores.

La segunda refiere que un virrey organizó un concurso premiando a quien hiciera un alimento agradable, nutritivo y que se pudiera conservar por varios días: la ganadora no fue otra que Josefa Marmanillo, por lo que su apodo «Doña Pepa» quedó asociado al postre.

Diversos documentos del siglo XIX dan cuenta que el postre en ese entonces también se conocía como «turrón de miel» o «turrón del Señor de los Milagros», como un mejoramiento y modificación del clásico turrón español con elementos nuevos y originales, el bautizo definitivo con el nombre «turrón de Doña Pepa» en recuerdo de su inventora, se produjo recién a inicios del siglo XX.

¿De dónde surge el cocinero?


Si volvemos en el tiempo podríamos comenzar este relato desde el origen de la palabra restaurante. Antigûamente en Francia existian grandes construcciones por lo que tambien encontrabamos una gran cantidad de obreros (constructores, albañiles, plomeros, entre otros) estos llevaban a diario sus raciones de sustento alimenticio; a dischos hombre les era un tanto incómodo el hecho de tener que disponer de sus alimentos en un lugar cualquiera (piso, calle, vereda), en vista de esto un hombre decidió poner a disposición un largo mesón y bancas para que asi pudiesen disfrutar de su comida dignamente; transcurrido los días se percató del provecho que le podría sacar a esta situación, fue asi como se decidió a comenzar a ofrecer alimentos preparados y cobrar por ello.

Rapidamente su negocio se vió incrementado en cuanto a clientela, por lo que dió inicio a la expanción del local, fué entonces cuando surgió la frace celebre de los cocineros "vengan a mi, que yo restaurare sus estomagos", de esta manera se manifestó el primer restaurante.

Ahora, remitiendonos al diccionario, la palabra restaurar significa recobrar, recuperar, reparar y regularmente éste término es utilizado para obras de arte o producciones del espiritu, entonces ¿quién dice que lo que hacemos nosotros los cocineros y pasteleros no es artístico o espiritual?